Lejos de ti

Entra a su cuarto.
En esa oscuridad.
Solo hay una luz. Esa luz que de alguna manera la hace pensar en su nostalgia porque recuerda a esa mujer que toda su vida tenia una luz cálida y hogareña en su casa.
Se acercó a la ventana de donde venía la luz. Con miedo, retiró la cortina.
¿Miedo? era aquel sentimiento provocado por la intriga de no saber que recuerdos le esperaban.
Y se dio cuenta que no solo fue la luz, sino el aire frío que soplaba esa noche.
Ese aire que curiosamente tenía la fragancia de aquella mujer.
Se sentó cerca, esperó.
Su mente se abrió dando paso a las nostalgias más grandes de su vida.
Pero ella no se alejó de esa ventana porque eran nostalgias que ella quería tener.
Todas tenían como protagonista a esa mujer que tiene grabada en el alma.
Ella añora las noches junto a esa ventana. Añora recordarla.
Sabe que mentalmente ya no está con ella.
Tu no me recuerdas, pero yo a ti si.
Dedicado a doña Dilia Villatoro.










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